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11 juegos de cartas para parejas: ideas para una noche de dos

Once juegos de cartas para dos adultos que pasan la noche juntos, ordenados en juegos rápidos, juegos largos con puntuación acumulada y solitarios para dos, con lo que necesita cada uno y por qué funciona en pareja.

Los mejores juegos de cartas para parejas son el Gin Rummy, el Cribbage y el Spit. El Gin Rummy es el que conviene convertir en costumbre: una partida a 100 puntos se reparte en varias manos, así que pueden dejarla a la mitad, anotar el marcador en un papelito y terminarla la noche siguiente. El Cribbage es el juego más profundo, con tanto por aprender que sigue siendo interesante durante años. El Spit es lo contrario, un forcejeo de dos minutos que suele acabar en una discusión sobre qué carta cayó primero. Los tres necesitan una sola baraja común. Siguen ocho más, elegidos para dos adultos con una noche libre y una baraja.

Juego de cartas Spit

Nuestra lista 20 juegos de cartas para 2 jugadores cubre toda la gama con reglas completas. Esta responde una pregunta más concreta: qué juegos sirven para una buena noche en casa entre dos personas que quieren seguir conversando.

Cómo elegimos estos juegos

Nos quedamos con los juegos para dos que pasan la mayoría de estas cinco pruebas.

  • Tiempo por mano. Una mano debería terminar en minutos, con una puntuación acumulada que le dé forma a la noche.
  • Espacio para conversar. Los juegos con pausas naturales ganan a los que exigen silencio. Los juegos de velocidad son la excepción, y lo decimos.
  • Una baraja. Todo, salvo los solitarios para dos, necesita una sola baraja de 52 cartas. El Cribbage es más cómodo con tablero, pero papel y lápiz bastan.
  • Se aprende en cinco minutos. Uno de los dos debería poder enseñárselo al otro con las cartas ya repartidas.
  • Ganas de repetir. Un juego que ya tienen resuelto después de tres noches no vale la pena aprenderlo juntos.

Las reglas de abajo siguen a Pagat, el veterano sitio de reglas de juegos de cartas, y a Wikipedia cuando Pagat no tiene página.

Los 11 juegos de un vistazo

El tiempo por mano es nuestra propia estimación para dos jugadores que ya conocen las reglas.

Todos los juegos de este artículo de un vistazo.
JuegoTiempo por manoAmbienteQué necesitas
SpitDe 2 a 5 minutosRápido y alocadoUna baraja
Egyptian RatscrewUna partida sin final fijoRápido y alocadoUna baraja
Crazy EightsUnos 5 minutosLigero y conversadoUna baraja
Kings in the CornerUnos 10 minutosPoco conflictivoUna baraja
FreeCell en equipoDe 10 a 15 minutos por repartoCooperativoUna baraja
Gin RummyDe 5 a 15 minutosPausado y estratégicoUna baraja, papel y lápiz
CribbageDe 10 a 15 minutosPausado y estratégicoUna baraja, un tablero o papel
CasinoDe 10 a 15 minutos por rondaPausado y estratégicoUna baraja, papel
GolfDe 3 a 5 minutos por hoyoLigero, con puntuación acumuladaUna baraja, papel
Spite and MaliceDe 20 a 40 minutosSolitario para dosDos barajas
Russian Bank30 minutos o másSolitario para dosDos barajas con dorsos distintos

Juegos rápidos para una noche corta

Recurran a estos cuando tengan veinte minutos o quieran un descanso de un juego más largo. Dos son ruidosos, dos son tranquilos y uno no tiene perdedor.

1. Spit, el forcejeo de dos minutos

Cada uno toma media baraja, arma cinco pilas y guarda el resto como cartas de spit. Los dos juegan a la vez sobre dos pilas centrales, un valor arriba o abajo sin importar el palo, y gana quien se queda primero sin cartas. El reparto completo y las reglas ronda por ronda están en Spit (Slam), dentro de nuestros 20 mejores juegos de cartas para 2 jugadores, y Pagat trae una versión con mano de cinco cartas con el nombre de Speed.

Por qué funciona en pareja: es corto, ruidoso y difícil de tomarse en serio, ideal para empezar o para despejarse después de un juego largo. La limitación: nadie habla mientras dura, y si uno de los dos es mucho más rápido, el otro pierde casi todas las rondas.

2. Egyptian Ratscrew, para una noche ruidosa

Reparte toda la baraja en partes iguales, boca abajo, y no miren sus cartas. Por turnos, cada uno juega una carta boca arriba sobre una única pila central.

Cuando alguien juega una figura o un As, el otro tiene un número fijo de intentos para responder con una figura o un As propio: cuatro para un As, tres para un Rey, dos para una Reina y uno para una Jota. Si no lo logra, quien lanzó el desafío se lleva la pila. Cualquiera de los dos puede además golpear la pila cuando las dos cartas de arriba coinciden, lo que se llama doble, o cuando dos cartas iguales tienen una carta entre ellas, un sándwich. La primera mano que cae se lleva la pila; un golpe equivocado te cuesta cartas. Gana quien junta todas las cartas.

Kings in the Corner

Por qué funciona en pareja: no hay estrategia que aprender, así que sirve a altas horas de la noche. La limitación: una partida puede alargarse mientras la pila cambia de manos, así que pónganse un límite de tiempo, y acuerden qué golpes valen, porque cada mesa tiene sus propias reglas.

3. Crazy Eights (ocho loco), el más fácil de enseñar

Reparte siete cartas a cada uno, voltea la siguiente para empezar la pila de descarte y deja el resto como mazo.

En tu turno, juega una carta que coincida en valor o en palo con la de arriba del descarte, o roba del mazo. Un Ocho va sobre cualquier carta, y quien lo juega elige el palo que el otro debe seguir. En las reglas para dos jugadores de Pagat, una Reina hace que tu rival pierda el turno, así que vuelves a jugar. Gana quien vacía primero su mano, y el otro suma puntos de penalización por lo que le queda: 50 por cada Ocho, 10 por cada figura y el valor de la carta para el resto.

Por qué funciona en pareja: hay una sola decisión por turno, así que la conversación hace casi todo el trabajo. La limitación: es sobre todo suerte, y dos jugadores con ganas de pensar querrán algo más después de unas cuantas manos.

4. Kings in the Corner, la opción con menos roces

Reparte siete cartas a cada uno y pon el mazo en el centro. Voltea cuatro cartas boca arriba a su alrededor, una en cada lado, y deja vacías las cuatro esquinas en diagonal para los Reyes.

En tu turno, juega todas las cartas que puedas o quieras. Las pilas se construyen en orden descendente alternando colores, como en el Klondike. Un Rey de tu mano abre una pila de esquina, una carta de tu mano llena un lado vacío, y puedes mover una pila entera sobre otra cuando su carta de abajo encaja. Después roba una carta, y con eso termina tu turno. Gana el reparto quien juega primero todas las cartas de su mano. Pagat cuenta lo que todavía tiene en la mano el otro jugador, 10 por un Rey y 1 por cualquier otra carta, hasta una meta acordada de antemano, como 25 o 50, y gana el total más bajo.

Por qué funciona en pareja: construyen sobre las mismas pilas en lugar de atacarse, así que es el juego competitivo más amable de la lista. La limitación: el robo decide muchas manos, y cuando los dos ya ven todas las jugadas, queda poco que los distinga.

5. FreeCell en equipo, la opción cooperativa

El FreeCell es un juego para una persona, así que esto es una forma de jugarlo. Reparte las 52 cartas boca arriba en ocho columnas, cuatro de siete cartas y cuatro de seis. Encima quedan cuatro celdas libres, cada una para una carta, y cuatro fundaciones que se construyen por palo del As al Rey.

Las columnas se construyen en orden descendente alternando colores, y una celda libre guarda una carta mientras buscas más abajo. No hay nada oculto, y casi todos los repartos se pueden ganar: Wikipedia registra un solo reparto sin solución entre los 32,000 de la versión original de Microsoft. Juéguenlo en equipo. Uno propone una jugada, el otro la acepta o defiende una mejor, y ganan o pierden juntos. Nuestra guía Estrategia de FreeCell explica los hábitos que ganan repartos.

Por qué funciona en pareja: ninguno de los dos puede perder contra el otro. Casi todos los juegos de cartas tradicionales para dos son una competencia, así que esto es lo más cerca que llega una baraja común al juego cooperativo. La limitación: es un juego tranquilo de pensar en voz alta, y quien ve las jugadas más rápido puede terminar jugando a solas. Si prefieren no extender 52 cartas, jueguen FreeCell gratis en el navegador y pásense la pantalla.

Juego de cartas Gin Rummy

Juegos para quedarse un buen rato, con puntuación acumulada

Estos son para cuando la noche es el plan. Las manos son cortas, pero la puntuación se acumula, así que alguien se adelanta, alguien lo alcanza y la última mano importa. Tengan papel y lápiz junto a la baraja.

6. Gin Rummy, el que conviene volver costumbre

Reparte diez cartas a cada uno. Voltea la siguiente para empezar la pila de descarte y deja el resto como mazo.

En cada turno robas una carta, del mazo o de la pila de descarte, y descartas una. Vas armando combinaciones: tres o cuatro cartas del mismo valor, o escaleras de tres o más del mismo palo. Las cartas que no combinan son cartas muertas y cuentan por su valor, con las figuras a 10 y los Ases a 1. Cuando tus cartas muertas suman 10 o menos, puedes cerrar y bajar tu mano. Hacer gin, sin ninguna carta muerta, da un bono de 20 puntos. Si cierras con demasiado, tu rival puede ganarte por debajo y anotarse la diferencia más 10. Quien llega primero a 100 puntos gana la partida, más un bono de 100 puntos.

Por qué funciona en pareja: cada turno tiene una pequeña decisión, pero ninguna es urgente, así que pueden conversar todo el tiempo. Una partida a 100 llena una noche sin adueñarse de ella. La limitación: las primeras partidas son desparejas si uno de los dos lleva años jugando, porque saber cuándo cerrar es casi toda la habilidad.

7. Cribbage, el juego que se aprende juntos

Reparte seis cartas a cada uno. Cada uno pone dos boca abajo en el crib, una mano extra que puntúa para quien reparte. Quien no reparte corta, y quien reparte voltea una carta inicial. Si es una Jota, quien reparte se anota 2 de inmediato.

Después se turnan para poner cartas boca arriba frente a ustedes y decir el total acumulado, que no puede pasar de 31. Llegar exactamente a 15 o a 31 da 2, una pareja da 2, un trío 6, y las escaleras dan un punto por carta. Al terminar, se cuenta cada mano y después el crib junto con la carta inicial: quinces, parejas, escaleras, colores y la Jota del palo de la carta inicial, llamada his nob. Los puntos se marcan con clavijas en un tablero, y gana quien llega primero a 121.

Por qué funciona en pareja: contar cada mano en voz alta se vuelve un ritual compartido, y el tablero muestra la carrera de un vistazo. La limitación: la puntuación tarda unas cuantas noches en asimilarse, y la primera noche consiste sobre todo en que uno le enseñe al otro.

8. Casino, el juego de capturas

Reparte cuatro cartas a cada uno y cuatro boca arriba en la mesa. Cuando las dos manos quedan vacías, reparte cuatro más a cada uno, sin agregar nada nuevo a la mesa. Seis repartos agotan la baraja, y eso es una ronda.

En tu turno juegas una carta. Puedes capturar una carta de la mesa del mismo valor, o cartas numéricas que sumen ese valor, así que un 9 se lleva un 6 y un 3 juntos. Puedes construir, combinando una carta de tu mano con cartas de la mesa para formar un total que puedas capturar en tu siguiente turno con una carta que tienes. O puedes simplemente dejar una carta en la mesa. Al final de la ronda se anotan 3 por tener más cartas, 1 por tener más picas, 1 por cada As, 2 por el 10 de diamantes (Big Casino) y 1 por el 2 de picas (Little Casino). Gana quien llega primero a 21 puntos.

Por qué funciona en pareja: las cuentas lo hacen distinto del rummy, y una construcción que tu pareja te roba en las narices da tema de conversación por días. La limitación: las reglas de construcción piden paciencia, así que tengan abierta la página de Pagat en la primera partida.

Tablero de Cribbage y ejemplos de puntuación

9. Golf, nueve hoyos en la mesa de centro

Reparte seis cartas a cada uno, boca abajo, en dos filas de tres. Cada uno voltea dos cualesquiera. El resto es el mazo, con una carta volteada para empezar la pila de descarte.

En tu turno, roba del mazo o de la pila de descarte y cambia esa carta por una de tu tablero, descartando la que reemplazas. Una carta robada del mazo también se puede descartar sin más. Buscas una puntuación baja: los Reyes valen 0, los 2 valen menos 2, las Jotas y las Reinas 10, los Ases 1 y todo lo demás su valor, y una pareja igual en una misma columna cuenta 0. La mano termina cuando un jugador tiene sus seis cartas boca arriba. Una partida son nueve manos, los nueve hoyos, y gana el total más bajo.

Por qué funciona en pareja: cada hoyo dura unos minutos, y las cartas boca abajo le dan a cada mano una revelación al final. La limitación: no hay mucha estrategia que comentar, y con dos jugadores depende sobre todo de la suerte y la memoria.

Solitario para dos para una noche larga

Estos dos rompen la regla de una baraja, y vale la pena tener la segunda. Cada uno es un solitario que se juega uno contra el otro. Los dos aparecen también en nuestra guía Juegos de cartas con dos barajas, y Russian Bank se explica paso a paso en Juegos de solitario para dos.

10. Spite and Malice, la carrera silenciosa

Mezcla dos barajas. Reparte a cada jugador una pila de pago de 20 cartas con la de arriba boca arriba, y una mano de cinco. El resto es un mazo compartido.

Hasta tres pilas centrales se construyen del As a la Reina, sin importar el palo, y los Reyes son comodines. En tu turno robas hasta volver a tener cinco cartas, juegas lo que puedas al centro desde tu mano, desde la carta de arriba de tu pila de pago o desde tus pilas laterales, y terminas descartando una carta en una de tus pilas laterales, de las que puedes tener hasta cuatro. Gana quien juega primero la última carta de su pila de pago.

Por qué funciona en pareja: los turnos son tranquilos, y el verdadero juego está en qué carta te guardas para que la otra persona no pueda usarla. Es competitivo de una forma callada y provocadora, muy a tono con el nombre. La limitación: necesitas dos barajas, y si el mazo se acaba antes de que alguien gane, Pagat declara empate.

11. Russian Bank, el más profundo

Cada jugador usa su propia baraja, idealmente con dorsos distintos. Repártete una reserva de 13 cartas con la de arriba boca arriba, luego cuatro cartas boca arriba en una columna hacia el centro, y guarda las otras 35 boca abajo como tu mano. Las ocho cartas boca arriba son pilas del tablero compartidas, y entre ellas van ocho fundaciones.

Las fundaciones se construyen por palo desde el As, y las pilas del tablero en orden descendente alternando colores. Tu turno dura hasta que volteas una carta de tu mano que no puedes jugar y la pones en tu pila de descarte. Puedes cargar a tu rival poniendo una carta del mismo palo, un valor arriba o abajo, en su reserva o en su pila de descarte. Algunas jugadas son obligatorias, como llevar tu carta de reserva a una fundación cuando encaja, y si te saltas una, tu rival dice “Stop” y el turno pasa. Gana quien primero se deshace de su reserva, su mano y su pila de descarte.

Por qué funciona en pareja: es el juego más absorbente de la lista, y mientras uno juega, el otro espera un error para cantarlo. La limitación: aprenderlo lleva una noche, y la regla del “Stop” puede convertirlo en el juego que más discusiones provoca de toda la lista.

Qué jugar según el momento

  • Si tienen diez minutos antes de cenar: Spit, o unos cuantos hoyos de Golf.
  • Si uno de los dos es nuevo en las cartas: Crazy Eights, y después Kings in the Corner.
  • Si quieren un juego para casi todas las noches: Gin Rummy a 100.
  • Si quieren algo que aprender juntos durante meses: Cribbage.
  • Si ninguno de los dos quiere competir esta noche: FreeCell en equipo.
  • Si la noche viene ruidosa y quieren reírse: Egyptian Ratscrew.
  • Si tienen dos barajas y toda la noche: Spite and Malice, y después Russian Bank cuando ya lo conozcan.
  • Si uno de los dos quiere jugar a solas un rato: un solitario. Nuestro propio juego para celular, Solitaire Castle Royal, es TriPeaks para una sola persona, así que no sirve para jugar juntos, pero encaja en esa media hora en que uno de los dos quiere un juego para sí.

Si solo van a aprender un juego de esta lista, que sea el Gin Rummy, y elijan el segundo según el ánimo: Spit cuando la noche viene ruidosa, Cribbage cuando quieran algo en lo que mejorar juntos y FreeCell cuando ninguno quiera ganarle al otro esta noche. Cuando estos empiecen a resultarles conocidos, nuestra lista completa de 20 juegos de cartas para dos tiene los siguientes para probar.

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